Saint-Malo, conjuga todo el año cultura, historia y paisajes.
Tal un buque de piedra desafiando el alta mar, la ciudad corsaria no acaba de contarse… Déjese guiar por las callejuelas estrechas y pintorescas de la cuidad corsaria.
Saint-Malo es también una región llena de riquezas…los museos, los monumentos a ver o a visitar, y los alrededores son los testigos de la historia corsaria a lo largo de los siglos.
Desde el Cap Fréhel hasta Cancale pasando por la ensenada Duguesclin y la Punta del Grouin donde se mezclan los olores de la tierra y de los vientos marinos…la belleza de la costa de esmeralda le sumergirá.